Nuestra historia, nuestro tesoro

Todas las MMB sentimos un profundo agradecimiento a Dios porque ha ido tejiendo con nosotras nuestra pequeña historia. A ella volvemos siempre como al pozo del que sacar agua fresca para recuperar las fuerzas, la ilusión, la pasión primera.

Ä

   El viejo tronco mercedario: UN CONVENTO DE CLAUSURA

Ä

   Una mujer de mirada y corazón abiertos: M. MARGARITA LZ. de MATURANA

Ä

   El dinamismo del Espíritu: TRANSFORMACIÓN EN INSTITUTO MISIONERO